La educación gratuita, de la que el régimen se jacta como uno de sus mayores logros en beneficio del pueblo, no es más que una herramienta para lograr el dominio absoluto sobre los cubanos. Además, el sistema lleva incorporados costes ocultos y reembolsos, por lo que no puede considerarse gratuito.
La educación es gratuita: el gobierno siempre lo recalca, tanto en Cuba como a nivel internacional, ¡pero es engañoso!
La educación no puede considerarse gratuita en Cuba. Y es que, precisamente, los alumnos, los estudiantes y sus padres pagan unos costes elevados por la educación.
- La educación escolar está marcada por el Estado socialista cubano, que impone su adoctrinamiento a los alumnos y no hay posibilidad de escapar a la ideologización. Así, en primer lugar, se paga un alto precio no material en forma de negación de los derechos fundamentales a la libertad de expresión e información, a la libertad de pensamiento y de conciencia y al derecho a elegir escuela. (Declaración Universal de los Derechos Humanos)
El establecimiento y funcionamiento de escuelas privadas o religiosas está prohibido en Cuba; sólo existe la forma de escuela estatal socialista uniforme. - La mayoría de los ciudadanos cubanos están obligados a realizar un servicio social después de graduarse. Está establecido por ley, tiene una duración de tres años y, si no se cumple, no se concede el título profesional y se excluye a la persona del ejercicio de la profesión.
Durante el servicio social, la carga de trabajo es del 100% y, por lo general, se realiza el mismo trabajo que el de los empleados regulares, pero con un salario de aprendiz muy bajo, ¡que no alcanza para vivir! El trabajo para el servicio social se asigna, no se puede elegir libremente. Estos tres años de servicios sociales ahorran importantes costes salariales, que se utilizan para financiar la educación, entre otras cosas.
Ley No. 116 Código de Trabajo: CAPÍTULO VI: SERVICIO SOCIAL
Artículo 69.-71. El servicio social consiste en el cumplimiento del deber de los graduados de cursos diurnos, que alcanzan los conocimientos en el nivel superior y técnico profesional de la educación, de ponerlos en función de la sociedad de conformidad con la planificación y prioridades del desarrollo económico y social. Durante la prestación del servicio social los graduados tienen los deberes y derechos que conciernen a su condición de trabajadores.
Tienen el deber de cumplir el servicio social los ciudadanos cubanos que se gradúan en la educación superior en los cursos diurnos, incluidos los que egresan del referido nivel educacional en el extranjero.
En el caso de los graduados de la enseñanza técnico-profesional, cumplen el servicio social los que, en correspondencia con la demanda de fuerza de trabajo calificada que requiere el desarrollo económico y social, son asignados a una entidad en el momento de su graduación.
El procedimiento para la ubicación de los graduados está regulado en el Reglamento de este Código.
El servicio social tiene una duración de tres años y se combina con el servicio militar activo, de modo que la suma de ambos complete los tres años y se cumple en el lugar y labor en la entidad a que se destine el graduado.
En caso de incumplimiento injustificado, se solicita la inhabilitación del ejercicio profesional en los términos y condiciones que dispone el Reglamento de este Código. - La remuneración en forma de dinero es muy baja en Cuba y con ella no se pueden cubrir los gastos mensuales. Esto no ha cambiado significativamente ni siquiera con los aumentos salariales que tuvieron lugar en 2021, ya que los precios se incrementaron al mismo tiempo.
El salario de un trabajador consta de dos partes: el salario concreto pagado y la prestación de servicios sociales universales. Los servicios sociales universales son principalmente la educación y la salud pública. Esto significa que los trabajadores cubanos ya no reciben una parte (que no se conoce en cifras) de sus salarios, sino que esta parte se utiliza para financiar los gastos de educación y salud pública.
Por tanto, la educación escular no es gratuita, porque una parte del salario no se paga, sino que se utiliza para financiar la educación, lo que puede considerarse de facto un impuesto. Esta normativa figura incluso en la Constitución.
Art. 31. El trabajo es un valor primordial de nuestra sociedad. Constituye un derecho, un deber social y un motivo de honor de todas las personas en condiciones de trabajar. El trabajo remunerado debe ser la fuente principal de ingresos que sustenta condiciones de vida dignas, permite elevar el bienestar material y espiritual y la realización de los proyectos individuales, colectivos y sociales.
La remuneración con arreglo al trabajo aportado se complementa con la satisfacción equitativa y gratuita de servicios sociales universales y otras prestaciones y beneficios.
Art. 90. El ejercicio de los derechos y libertades previstos en esta Constitución implican responsabilidades. Son deberes de los ciudadanos cubanos, además de los otros establecidos en esta Constitución y las leyes:
d) contribuir a la financiación de los gastos públicos en la forma establecida por la ley;
f) prestar servicio militar y social de acuerdo con la ley;
- Además, el método de estudio es «estudio-trabajo», lo que significa que durante todo el período de estudio alrededor del 70% consiste en tiempo lectivo y alrededor del 30% del tiempo es «trabajo práctico». Este trabajo práctico debe servir como experiencia laboral, pero suele ser un TRABAJO en toda regla. El trabajo que realizan los estudiantes es el que deberían hacer los trabajadores que normalmente desempeñan esas funciones y que no existen, lo que significa que se ahorran muchos salarios.
«En el caso de Medicina, que es lo que te puedo hablar con claridad y conocimiento: a partir de tercer año trabajamos 4 h diarias de lunes a viernes en los hospitales,hacemos 6 horas de guardia al menos 1 vez por semana, trabajamos toda la mañana de los sábados en campañas contra el mosquito y por ejemplo podemos ser “movilizados” en cualquier momento del curso por epidemias. Yo fui movilizada 2 meses en 3 año, 1 mes en cuarto. Durante este tiempo no asistimos a la docencia y trabajamos 4 horas diarias más guardias de 12 h en la noche. En fin, según como yo lo veo, gratuito no es. Y si no quieres ir, te repercute en la nota, por el método de estudio es estudio-trabajo.
Trabajé en una sala con unos 200 pacientes. Obviamente, había un médico de guardia, una enfermera y unos 15 estudiantes de medicina por la noche que hacían el trabajo pesado: chequear signos vitales cada 4 horas durante las rondas y transcribir los resultados en la historia clínica. Casi nunca nos daba tiempo a terminar una ronda antes de tener que comenzar la otra, y eso a pesar de que éramos un montón. ¡Imagínese cuánto dinero se ha ahorrado que si se hubiera tenido que pagar a las enfermeras y a los médicos para que hicieran el trabajo de cada uno de nosotros!»
Testimonio de una estudiante de medicina cubana, 2020
Este es el aspecto de muchas instalaciones escolares en Cuba
(Imágenes tomadas entre 2015 y 2021)
La mayoría de las instalaciones escolares están en un estado ruinoso y sin mantenimiento. El gobierno está construyendo la escuela, pero el mantenimiento no parece estar en la agenda. En lugar de asumir la responsabilidad de mantener las instalaciones con regularidad, incluyendo completamente las fachadas, las ventanas, los tejados, el tejido del edificio, las instalaciones sanitarias, la decoración interior de las aulas, como corresponde a un Estado responsable, no se hace nada después de la construcción. A lo sumo, las fachadas se pintan de vez en cuando, sobre todo cuando un funcionario del Estado se encuentra en la zona o cuando la escuela está cerca de una zona turística: ¡las apariencias son más importantes que la realidad! Las renovaciones se retrasan hasta que el edificio está completamente deteriorado y hay que emprender una renovación total mucho más costosa, o bien hay que abandonar el edificio por completo.
Por ello, es habitual que en todas las partes del país se pida a los padres que paguen el material para la escuela: material de limpieza, de reparación, mobiliario, etc. Al principio del curso escolar, también se registran las ocupaciones de los padres y se pide a los que son artesanos que pinten o reparen las aulas o el mobiliario de la escuela, gratuitamente, por supuesto. En realidad, el mantenimiento de las escuelas debería ser responsabilidad del Estado, pero en Cuba el Estado sólo proporciona lo estrictamente necesario (y a menudo ni siquiera eso) para el mantenimiento de las escuelas.







¡Instalaciones sanitarias de escuelas primarias, sin agua!
Tupidos, sin agua, sucios y rotos, así son los baños de la mayoría de las escuelas en Cuba – ¡excepto la Escuela Internacional de La Habana! Lo otro a tener en cuenta es que aunque los estudiantes lleven el jabón y el papel sanitario (que praticamente nunca existe), la falta de agua en las escuelas continúa siendo un problema pendiente que entorpece cualquier intento por conservar la higiene. El asunto de la limpieza en los baños escolares ha sido siempre una letanía. Antes de la llegada de Internet a Cuba, el gobierno siempre había escondido muy bien la realidad del país. Ahora, por primera vez en décadas, las imágenes del deterioro y la desidia salen a la luz en las redes sociales, pero al menos tres generaciones de estudiantes han sentido el hedor que se acumula entre esos muros. El porqué no hay agua en las escuelas se puede leer aquí.
Es importante señalar que la mayoría de estas fotos y vídeos son anónimos, ya que cualquiera que sea sorprendido documentando la realidad de las escuelas cubanas es despedido o encarcelado. Sigue estando prohibido hacer fotos en escuelas y hospitales.





Aulas de escuelas primarias:
A menudo, las aulas son estrechas y sofocantes, los estudiantes apenas tienen espacio. Además, apenas hay ventiladores, y mucho menos aire acondicionado, y algunos de los tejados son de metal, lo que, en primer lugar, provoca aún más calor y, en segundo lugar, crea un nivel de ruido considerable cuando llueve.


«Tras la ceremonia de apertura, la profesora pidió a los padres que entraran en el aula con sus hijos. Nos saludó, se presentó, nos habló de los horarios, de la importancia de aprobar este año, del almuerzo escolar, de lo que se puede y no se puede hacer, de las reuniones de padres que supuestamente habrá durante el curso… y también del calor, del gran calor que sufren estos niños debido a la escasa ventilación de una sala convertida en aula.
Nos dijo que se recaudarían 4 CUC por estudiante para comprar ventiladores. Ella es la profesora y lo menos que quiero es meterme en problemas allí en la escuela. Y sé que es cierto, en esos días hace mucho calor y los niños tienen mucho calor, pero creo que debe ser la propia escuela la que garantice todas estas condiciones cuando saben que casi no hay ventanas en las aulas.»
Testimonio de una madre cubana, 2019
Aulas universitarias y una biblioteca:



Habitaciones en residencias de estudiantes:




Uniforme escolar y almuerzo escolar
El tema de comprar y arreglar el uniforme es uno de los principales conflictos del verano para la familia cubana.
El Ministerio de Educación es el encargado de garantizarlos cada año y aunque se empeñe en anunciar que todos los escolares lo tienen asegurado, la realidad es bien distinta. Las ventas se hacen con una boleta que te dan en la escuela al finalizar el curso, la libreta de abastecimiento, más la identificación del menor y solo en una tienda específica del barrio. Pero aun teniéndolo todo, es usual que al establecimiento asignado no lleguen los uniformes en tiempo, o se acaben las tallas más demandadas en solo un día de ventas.
Además el Ministerio de Educación decidió que no todos los grados tienen derecho a comprarlos. Es decir, a los terminales —Sexto, Noveno y Duodécimo— no se les asigna, porque los responsables consideran que no los necesitan. En tanto, los pequeños que van a comenzar preescolar reciben dos, pero luego no tendrán más “derecho” hasta segundo o tercer grado.
Para adquirir uniformes extra, no queda otra que recurrir al mercado negro, curiosamente bien abastecido, aunque con precios que están fuera del alcance de muchas familias.
«Mi hijo terminó Noveno Grado el año pasado con un pantalón que le quedaba por encima del tobillo, las dos camisas que tenía muy apretadas y todo gastado. ¿Es que no se dan cuenta de que los niños crecen, sobre todo en esta edad, engordan y no todos cuidan igual el uniforme?
Para este año le dieron dos pantalones y dos camisas. Eso no alcanza para nada. Hay que estar lavando casi a diario. Aunque ya a esta edad ellos cuidan un poco más, el calor es enorme y más de una jornada no se puede usar. No obstante, las mayores tragedias fueron en primaria y secundaria.»
Testimonio de una madre cubana, 2018
La mayoría de los padres recogen a sus hijos menores del colegio todas las tardes. Siempre les traen algo de comer, que ya comen mientras llegan a casa. Saben que a esa hora tienen un hambre voraz. No han comido nada desde la mañana, porque sólo comen la merienda que les dan los padres, si es posible. La comida escolar en Cuba es escasa, de mala calidad, monótona y a menudo mal preparada. El arroz, chícharos aguados, picadillo de pescado y mermelada de zanahoria es casi siempre el menú y la mayoría de los niños lo rechaza. Muy rara vez, hay verduras o frutas de vez en cuando.
Los padres cubanos llevan mucho tiempo queriendo que los almuerzos escolares sean más sabrosos y de mejor calidad y variedad, o que ellos mismos tengan más dinero para poder ofrecer a sus hijos una mejor comida para la propia jornada escolar. En el sistema actual, hay un doble coste: el de los almuerzos escolares que se preparan para todos los niños en las escuelas seminternados, pero que siempre acaban en la basura porque a los niños no les gusta comerlas, y el de los padres que, si les es posible económicamente, tienen que ofrecer a los niños algo adicional para comer.


Escuela Internacional de La Habana
Que las cosas pueden ser aparentemente diferentes en Cuba lo demuestra el complejo escolar de la Escuela Internacional de La Habana, la escuela de los hijos de los empresarios extranjeros, de los hijos de los diplomáticos o de los hijos de los ricos funcionarios y ministros cubanos (¿socialismo = ausencia de clases?) Tanto en las instalaciones exteriores como en el mobiliario interior, esta escuela tiene un nivel comparable al de las escuelas europeas. Nota: Hay aire acondicionado en todas las aulas.






No hay nada gratis, gratuidad es una mentira socialista más. Lo que ocurre es que quien paga, quien financia la educación “gratuita” es el estado. Ahora ¿De dónde obtiene el estado el dinero que necesita para que la educación sea “gratuita”? Se puede decir que la educación es «gratuita» en todos los países, al menos hasta la secundaria. En algunos de los países más desarrollados, la universidad se paga, tienes que pagar de tu bolsillo y pagar la matrícula. No en todos los casos, en Alemania por ejemplo, la educación universitaria es «gratuita». De manera que no es un activo exclusivo del socialismo, como muchos quieren hacer entender.
En los países capitalistas, el estado cobra impuestos y con parte de los impuestos, financia la educación “gratuita”. Alguien que no tiene hijos en la escuela, ni en la primaria ni en la secundaria, sigue pagando un impuesto mensual, la mayor parte del cual se emplea para las escuelas. Entonces para esta persona, la educación no es «gratuita», sino que contribuye a pagarla. Para todos aquellos que no trabajan y no pagan impuestos, es «gratis». Pero nadie se queja, porque la educación de los niños es un deber y una carga social que todos están dispuestos a asumir.
En los países socialistas o comunistas como Cuba, el concepto de impuesto no existe pero el estado es dueño y señor de todos los medios de producción, y de absolutamente todo en el país. No tiene necesidad de cobrarse impuesto a si mismo, simplemente lo toma y hace con el lo que quiere. Si el Estado es dueño de todo, por supuesto que parte de lo que posee pertenece a los ciudadanos, es su dinero. Este concepto de gratuidad es el gancho populista con el que el socialismo atrapa a sus víctimas. El ciudadano recibe un porcentaje como salario y el Estado se queda con el resto, que en realidad debería ser del ciudadano. El Estado vende a los ciudadanos la idea de que todo es gratis, que no tienen que pagar por nada, y les hace creer que, por tanto, están en su «deuda moral», deben estar siempre agradecidos y no deben quejarse nunca por nada, ya que lo han recibido todo «gratis».
Si el Estado ahora sólo paga una pequeña parte de los salarios directamente a los empleados/ciudadanos, el ciudadano sólo tiene un margen muy pequeño para decidir qué quiere y puede pagar con su dinero. Por lo tanto, depende del Estado para la mayor parte de la financiación de su vida. Esto confiere al Estado una responsabilidad especialmente alta para cuidar de sus ciudadanos, pero también crea un monopolio de poder muy fuerte, ya que el Estado dispone así de la mayoría de los recursos y no el ciudadano. Es bien sabido y está demostrado en numerosos estudios, así como en la práctica, que el modelo de Estado socialista/comunista (como también existe en Cuba) del Estado generoso, que se ocupa vicariamente de todos los ciudadanos y les proporciona todo «gratis» o a precios subvencionados, está condenado al fracaso desde el principio. El por qué de esto y las relaciones se pueden leer aquí.
Otras fuentes: Santiago García Abreu, Saly Paz, Jorge Hau, Yuliex Inguanzo, Luz Escobar